Antes de buscar la causa de un defecto, hay que ponerle el nombre correcto. Estos son los más habituales, con las pistas que los ceramistas exploran primero. Cada caso es distinto: para un diagnóstico, abre un tema con la ficha técnica y fotos.
Cuarteado (craquelado)
Cómo se ve: una red de grietas finas en el esmalte, a veces visible solo varios días o semanas después de la cocción.
Qué ocurre: al enfriarse, el esmalte se contrae más que la arcilla. Queda sometido a tensión y se agrieta.
Pistas: casi siempre, la causa está en el ajuste entre la arcilla y el esmalte. Cambiar de esmalte o de arcilla, o corregir la receta del esmalte, resuelve el problema de forma duradera. Una capa de esmalte más fina puede atenuarlo y, en la loza, un bizcocho cocido algo más alto suele ayudar.
Conviene saber: en una pieza para la mesa, hay que evitar el cuarteado. Las grietas retienen la suciedad y debilitan la pieza. En una pieza decorativa, en cambio, el craquelado puede buscarse a propósito.
Desconchado
Cómo se ve: lascas de esmalte que saltan, sobre todo en los bordes y las aristas. Pueden ser cortantes.
Qué ocurre: es lo contrario del cuarteado. La arcilla comprime demasiado el esmalte.
Pistas: revisar el ajuste entre la arcilla y el esmalte. Una pieza que se desconcha no debe usarse en la mesa.
Recogido del esmalte
Cómo se ve: el esmalte se ha agrupado en islotes o en rebordes, dejando la arcilla al descubierto.
Causas frecuentes: esmalte aplicado sobre un bizcocho con polvo o grasa, capa demasiado gruesa que se ha agrietado al secar, esmalte que encoge mucho al secarse.
Pistas: quitar el polvo del bizcocho con una esponja húmeda, evitar las capas demasiado gruesas, dejar secar bien el esmalte antes de enhornar.
Pinchazos y burbujas
Cómo se ve: pequeños agujeros (pinchazos) o ampollas en la superficie del esmalte.
Causas frecuentes: gases que escapan de la arcilla o de las capas bajo el esmalte durante la cocción, un esmalte demasiado grueso, un final de cocción demasiado corto que no da tiempo al esmalte a cerrarse.
Pistas: un bizcocho bien cocido, una capa de esmalte menos gruesa y una meseta al final de la cocción suelen ayudar a que el esmalte se cierre.
Escurridos
Cómo se ve: el esmalte ha escurrido, a veces hasta pegar la pieza a la placa del horno.
Causas frecuentes: un esmalte muy fluido aplicado demasiado grueso, o una cocción demasiado alta para ese esmalte.
Pistas: una capa más fina en la parte baja de la pieza, una franja sin esmalte por encima del pie, la temperatura de cocción correcta. Durante las pruebas, coloca la pieza sobre un soporte que proteja la placa.
¿Y después?
Nuestra herramienta de diagnóstico y la herramienta Corregir un cuarteado o un desconchado te dan pistas. Para conocer la opinión de la comunidad, abre un tema rellenando la ficha técnica.